SINOPSIS
“Lucy Hutton es la asistente de una editora de la
vieja escuela, preocupada por la calidad de los títulos que publica. La editora
se ve obligada a fusionar su pequeña editorial con una gran editorial
comercial, y Lucy se ve obligada a trabajar con Joshua Templeman, el asistente
del editor en jefe de la otra editorial, preocupado únicamente por las ventas.
Lucy y Joshua se convierten inmediatamente en enemigos, pero del odio al amor
ya sabemos que hay sólo un paso…”
MI OPINIÓN
“Todos sabemos que del odio al amor
hay sólo un paso. Todos, menos Lucy”
Debo admitir que comencé a leer
este libro sin ninguna expectativa; estaba buscando un libro corto, cuya
temática fuera ligera, para poder drenar el estrés de la semana. Rebusqué en
blogs por algunos títulos y, después de barajar algunos, me decidí por “Cariño,
cuánto te odio”. Confieso que la crítica que hizo la chica del blog en el cual
encontré este libro influyó, no recuerdo el puntaje, pero era bueno, así que me
dejé llevar un poco por ese visto bueno, a pesar de que sé que las opiniones
son subjetivas, por lo tanto, tendría que leerlo por mi misma para verificar si
valía la pena. Y, ¿adivinen qué? Valió
la pena.
Es
un libro refrescante, que me atrapó desde el principio, por la desenvoltura con
la cual la autora plasmó la historia. Está narrado en primera persona, por un
lado me gusta ese estilo porque me permite ver de primera mano cada pensamiento
y sentimiento del personaje que narra, la contraparte es que no se que piensan
los demás participantes de la historia y eso me chifla.
Así
que, por la cuestión de primera persona podemos ver que piensa Lucy (la
protagonista) a cada instante y de verdad que no me aburrió para nada, hubieron
líneas que me hicieron soltar carcajadas, me gustó que ella sea una chica
normal, con pensamientos a veces un poco histéricos porque ¿acaso ustedes no
están, en ocasiones, un poco fuera de
quicio con pensamientos un poco absurdos acerca de x situación?
“ Él se endereza en la silla, pero la comisura
de sus labios se mueve ligeramente. Ojalá pudiera estirárselos con los pulgares hasta arrancarle una enorme sonrisa
de perturbado.Mientras la policía me sacara esposada de la oficina, yo gritaría:
«¡Sonríe de una vez, maldito!»”
No
es una protagonista perfecta y siempre pulcra, no la describen como una mujer
escultural rompebraguetas y despampanante, lo que si tiene es personalidad, osea,
ya por ahí me tuvo enganchada y es que eso es lo que logré percibir en las primeras
páginas y –gracias al Señor- que eso se mantuvo así por el resto del libro. Le
encanta pinchar a Joshua , lo cual es rutina ya para ellos y te lleva a
preguntar si ¿lo hace por qué le gusta espolear al hombre o por qué este le
devuelve el golpe?
Joshua,
vaya que si me sorprendió, a pesar de que Lucy no lo soporta porque dice que es
demasiado serio y nunca sonríe (al menos no delante de ella) se encuentra
respondiendo a sus bromas y chistes negros con la misma capacidad cortante e
hilarante que ella, claro que con un aspecto más controlado y anodino (sólo de
aspecto eh). Se muestra – o Lucy lo muestra- al principio como alguien
demasiado serio, trabajador, obseso del orden, competitivo al 100 por 100 e
insufrible al 1.000 por 1.000 (y guapo al 10.000 por 10.000)
“ Ojalá pudiera decir que es feo. Tendría que
ser un monstruito bajo y gordo, con el paladar hendido y los ojos llorosos. Un jorobado
cojo. Con granos y verrugas. Con los dientes amarillentos y pestazo a cebolla. Pero
no. Es más bien lo contrario. Una prueba más de que no hay justicia en este mundo.”
A
Josua se le va conociendo a medida que el libro avanza, porque lo que Lucy
siempre conoció fue la punta del iceberg, ahora le tocará descubrir que es un
ser humano común y corriente, con sentimientos e inseguridades y que los
pitufos gruñones a veces sonríen… y ríen a carcajadas.
Un
libro refrescante, corto, ideal para relajrte un fin de semana ocioso en el que
no quieres salir a ningún lado.
Si
quieres un libro fresco, que narre un romance sin grandes complicaciones y
protagonistas normales sin oscuros pasados ni grandes traumas, este es tu
libro.
¿Me lo volvería a leer? Si tengo una tarde
aburrida y quiero leer algo con la descripción que hice anteriormente, la
respues es sí.
¿Qué no me gustó del libro? El hecho de que no ubicara
la historia en un lugar geográfico específico, aunque se nombró una vez una
ciudad que quedaba a 3 horas en carretera. Para mí es importante este punto, aunque no afectó en sí
a la novela. Todo es cuestión de opiniones.
Puntaje: 9/10

